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Rachas y momentos de forma: cuánto pesan al apostar

Viene de cinco triunfos seguidos, está en , no pierde hace un mes. Son frases que se repiten en la previa de cualquier partido. Suenan convincentes, y justamente por eso conviene mirarlas con cuidado antes de apostar.

Las rachas pesan mucho menos de lo que parece al apostar. Una seguidilla de resultados se arma con pocos partidos, rara vez mira contra quién fueron y ya está incorporada en la cuando tú la ves. “Viene de cinco victorias seguidas” suena convincente, y es de los datos que más fácil llevan a equivocarse. Este criterio también está en la guía general del sitio.

Por qué las rachas engañan

Una racha se arma con pocos partidos, y en fútbol esa muestra es muy chica. Además, casi nunca se mira contra quién fueron esos resultados. Cinco triunfos contra equipos de la zona baja dicen menos que dos empates contra los punteros.

Lo que sí indica una racha

La confianza existe, y un equipo que gana seguido suele jugar más suelto. Pero ese efecto es mucho menor que el que le atribuye la gente, y las casas ya lo tienen incorporado en las cuotas.

El problema de apostar rachas

Cuando un equipo encadena victorias, su cuota baja partido a partido. Apostar por él implica pagar cada vez más caro por lo mismo. Y las rachas terminan, casi siempre antes de lo que uno espera. El mismo error aparece tras un cambio de entrenador, cuando toda la racha buena se le atribuye al técnico.

Las rachas negativas

Al revés pasa lo mismo. Un equipo que perdió cuatro seguidos paga cuotas altas, y a veces esa cuota ya es más de lo que corresponde. Si el equipo genera ocasiones y no concreta, es probable que vuelva a su nivel. Con tus propias apuestas ocurre algo similar, como vemos en las rachas de pérdidas.

Qué mirar en su lugar

Los de los últimos partidos, el calendario y lo que se juega cada equipo dicen mucho más que la racha. Lo explicamos en cómo usar las estadísticas antes de un partido.

Ejemplo: cinco triunfos seguidos por la mínima

Un equipo viene de cinco triunfos seguidos, pero cuatro fueron por un gol, con dos goles en los descuentos, y generó menos ocasiones que sus rivales. La racha es real, pero su base es frágil. Otro equipo viene de tres empates generando mucho más. La racha no muestra cuál de los dos está jugando mejor.

Cuánto se encarece una racha, con números

Un equipo de mitad de tabla paga 2,20 por ganar como local al empezar su racha. Eso equivale a cerca de un 45% de probabilidad según la casa. Tres triunfos después, contra un rival parecido, paga 1,80, cerca de un 56%. Tras cinco triunfos, 1,60, un 62,5%.

Con $10.000 apostados, la primera cuota devolvía $22.000 y la última $16.000. El equipo puede ser el mismo, pero el precio subió por la fama de la racha. Si su nivel real no cambió tanto, la última apuesta es la peor de las tres.

Cuatro preguntas antes de seguir una racha

  1. ¿Contra quién fueron los resultados? Separa rivales de la parte alta y de la parte baja de la tabla.
  2. ¿Cuántos fueron de local? Una racha armada en casa dice poco de un partido de visita.
  3. ¿Los goles esperados acompañan? Si el equipo gana generando menos que su rival, la racha depende de la puntería.
  4. ¿Cambió algo que la explique? Un refuerzo, el regreso de un lesionado o un técnico nuevo pueden darle sustento.

Si las cuatro respuestas apoyan la racha, la forma del equipo es real. Aun así, la cuota probablemente ya lo refleja.

Racha ganadora y falacia del jugador

Hay dos errores opuestos con las rachas. El primero es creer que un equipo que gana va a seguir ganando solo porque viene ganando. El segundo es creer que una racha tiene que cortarse pronto, como si el equipo debiera una derrota.

Ninguno de los dos sirve. Cada partido depende del nivel de los equipos, el rival y el contexto, no de lo que pasó en las fechas anteriores por sí solo. La racha es un síntoma, y lo que importa es qué la explica.

Preguntas frecuentes

¿Las cuotas de las casas se dejan llevar por las rachas de los equipos?

Un poco, porque el público apuesta al que viene ganando. Cuando un equipo encadena victorias, su cuota baja partido a partido, y apostar por él implica pagar cada vez más caro por lo mismo. A veces eso deja una cuota más generosa en el rival. Mira los goles esperados antes de seguir una racha.

¿Un equipo que viene perdiendo varios partidos seguidos puede ser buena apuesta?

A veces, si sigue generando ocasiones. Un equipo que perdió cuatro seguidos paga cuotas altas, y a veces esa cuota ya es más de lo que corresponde. Si crea peligro y no concreta, es probable que vuelva a su nivel. Si además concede mucho, la racha tiene una base real y la cuota alta se explica.

¿Cuánto influye la confianza de un equipo que gana varios partidos seguidos?

Influye, pero mucho menos de lo que cree la gente. Un equipo que gana seguido suele jugar más suelto, y las casas ya tienen ese efecto incorporado en las cuotas. Además, las rachas terminan casi siempre antes de lo esperado. Revisa contra quién fueron esos triunfos y por cuánto se ganaron.

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Escrito por

Redacción Apuestas Chile Equipo editorial

Escribimos guías de apuestas deportivas para quienes juegan desde Chile: el fútbol local, las copas, el tenis y cómo cuidar el presupuesto durante la temporada.