Las apuestas están cada vez más presentes en la vida de los adolescentes: en la publicidad, en las camisetas y en las redes. Muchos jóvenes conocen las casas de apuestas antes de tener edad para usarlas.
Apostar es solo para mayores de 18 porque el juego afecta distinto a quienes todavía están en desarrollo, y porque un adolescente tiene menos herramientas para reconocer cuándo se le está escapando de las manos. Todas las plataformas exigen esa edad y la controlan con la verificación de identidad. Aun así, buena parte del cuidado ocurre en casa. La guía de apuestas paso a paso reúne este y otros temas.
Cómo se controla
La verificación de identidad, que la plataforma exige antes del primer retiro, es el filtro principal. Por eso una cuenta abierta con datos de otra persona termina bloqueada cuando llega el momento de retirar. Las cuentas compartidas traen problemas parecidos, como vemos en apostar entre amigos.
Las vías de entrada
Los menores no suelen abrir cuentas propias. Entran por la cuenta de un adulto que quedó abierta en un teléfono, o por juegos de casino gratuitos que imitan a los reales. También por las cajas y recompensas de videojuegos, que funcionan con una lógica parecida.
Qué puede hacer un adulto
- No dejar sesiones abiertas en el teléfono ni en la computadora compartida.
- Activar el bloqueo con huella o rostro en las apps de apuestas.
- Apagar el guardado automático de contraseñas en el teléfono y la computadora.
- No apostar delante de niños ni pedirles que elijan un resultado.
- Revisar los controles parentales del teléfono y de la consola.
La publicidad
La publicidad de apuestas aparece en transmisiones deportivas, camisetas y redes sociales, que son espacios que los menores ven todo el tiempo. Hablar del tema en casa, explicando cómo funciona el margen de la casa, sirve más que prohibir sin explicar.
Señales de que un menor puede estar apostando
- Cargos que no reconoces en tu tarjeta o en tu cuenta de pago.
- Apps nuevas en el teléfono, o notificaciones de resultados y Cuota. El número que dice cuánto paga un resultado. Multiplicas lo apostado por él: $1.000 a 2.50 te devuelven $2.500 si aciertas. Ver el glosario.
- Un interés repentino por partidos de ligas que antes no seguía.
- Pedidos de dinero más seguidos, o la venta de cosas propias.
- Conversaciones sobre datos seguros o grupos que venden pronósticos.
Ninguna de estas señales prueba nada por sí sola. Si ves varias juntas, es momento de conversar.
Cajas de recompensa y apuestas: en qué se parecen
| Rasgo | Caja de recompensa en un videojuego | Apuesta |
|---|---|---|
| Se paga antes de saber el resultado | Sí | Sí |
| El resultado depende del azar | Sí | En buena parte |
| El premio varía y a veces es muy bueno | Sí | Sí |
| Invita a repetir apenas termina | Sí | Sí |
Por eso un niño acostumbrado a abrir cajas pagadas ya conoce la sensación de la apuesta, aunque nunca haya visto una cuota. Revisar el gasto en videojuegos es parte del mismo cuidado.
Cómo hablarlo según la edad
Con niños chicos basta con algo simple: hay juegos en que se paga y casi siempre se pierde, y por eso son solo para adultos. Lo que más enseña es el ejemplo, como no apostar delante de ellos.
Con adolescentes sirve más explicar el mecanismo que prohibir. Mostrarle con números que la casa cobra un Margen. La comisión que la casa mete en sus cuotas. Si las probabilidades de todos los resultados suman 105%, se queda en promedio con cerca de 4,8% de lo apostado. Ver el glosario en cada apuesta, y que ese margen se acumula, convence más que un reto. También ayuda preguntarle qué ve en redes sociales sobre apuestas, sin juzgar sus respuestas.
Si detectas un caso
Si te das cuenta de que un menor está apostando, conversa sin retarlo y averigua por dónde entró: una cuenta abierta, una app o un juego gratuito. Cierra esa vía primero y revisa si hubo cargos a tu medio de pago.
Si el juego ya le está afectando, busca apoyo. Gambling Therapy ofrece ayuda gratuita en línea, también a familiares, y Jugadores Anónimos tiene grupos para quienes quieren dejar de jugar.
Si encontraste cargos o una cuenta abierta
- Cambia la contraseña de la plataforma y activa el bloqueo con huella o rostro.
- Escribe al soporte, explica lo que pasó y pide que revisen los movimientos.
- Si no vas a seguir apostando, pide el cierre de la cuenta o usa las herramientas de autoexclusión y límites.
- Revisa con tu banco los cargos que no reconoces en la tarjeta.
- Conversa después, con calma, una vez cerrada la vía de entrada.
Preguntas frecuentes
¿Qué hacer si un menor apostó con tu cuenta?
Avisa al soporte de la plataforma de inmediato y protege el acceso con contraseña y huella. Revisa también si hubo cargos a tu medio de pago. Después, conversa con el menor sin retarlo para entender por dónde entró, sea una sesión abierta, una app o un juego gratuito, y cierra esa vía primero.
¿Dónde pedir ayuda si un adolescente tiene problemas con el juego?
En servicios de ayuda gratuita en línea, que también orientan a familiares, y en los grupos de Jugadores Anónimos. Además de conversar con el adolescente, conviene buscar orientación para la familia. Hablar sin retos y explicar cómo funciona el margen de la casa ayuda más que prohibir sin explicar.
¿Cómo impiden las plataformas que un menor de edad cobre una apuesta?
Con la verificación de identidad que exigen antes del primer retiro. Ese es el filtro principal, y por eso una cuenta abierta con datos de otra persona termina bloqueada cuando llega el momento de retirar. Aun así, los menores pueden entrar por la sesión abierta de un adulto, así que el control en casa sigue siendo necesario.

